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LAS ESCUELAS PRIMERO

La reapertura de las escuelas debe ser una prioridad en México

En México, 25.4 millones de alumnos y alumnas de educación básica y 5.2 millones de estudiantes de educación media superior siguen sin asistir a la escuela luego de que éstas cerraran como medida de mitigación para prevenir contagios de COVID-19. Ha pasado ya más de un año lo que ha impactado a niñas, niños y adolescentes no solo en el aprendizaje sino en su salud mental, su acceso a alimentos nutritivos o en el aumento del ciberacoso.

¿Por qué priorizar la reapertura segura de las escuelas? 

El cierre de escuelas compromete el bienestar actual y la oportunidad de desarrollo hacia el futuro de la niñez y adolescencia, por ello es primordial pensar en la reapertura escolar de forma gradual y bajo las más estrictas medidas de prevención y mitigación de riesgos; además, se deben buscar soluciones que remedien el rezago sufrido son temas urgentes para la sociedad mexicana y deben ser tratados como tales.

El cierre también afecta los logros de aprendizaje alcanzados en el país después de varios años y el acceso de la población más vulnerable a un aprendizaje adecuado. Ir a la escuela se convierte en una prioridad sobre todo para quienes tienen menos posibilidades de estudio y aprendizaje fuera de los planteles educativos. Por ello, a menos que se asegure que las escuelas se encuentren entre los primeros espacios públicos en reabrir, en condiciones seguras, podríamos ver un retroceso en los avances alcanzados, la desigualdad aumentará y las comunidades y la economía sufrirán más durante las generaciones venideras que tomará años recuperar.

¿Qué sabemos sobre COVID 19 en escuelas y en niños y niñas? 

Los datos de países individuales y varios estudios sugieren que los niños y niñas menores de 18 años representan alrededor del 8.5% de casos notificados de COVID, con relativamente pocas muertes en comparación con otros grupos de edad. La infección en los niños y niñas generalmente causa una leve enfermedad, sin embargo, se han registrado casos de enfermedad crítica también en niños y niñas. Al igual que con las personas adultos, las condiciones médicas preexistentes se han sugerido como un factor de riesgo para la enfermedad grave. 

El grado en que los niños y niñas contribuyen a la transmisión del SARS-CoV-2 sigue sin comprenderse completamente. Datos actuales sugieren que niños y niñas infectados menores de 10 años son menos contagiosos que personas adultas. Los pocos estudios sobre contextos educativos donde las escuelas reabrieron o nunca cerraron sugieren que las escuelas no se asocian con un aumento de contagios al nivel comunitario. 

Es importante tener en cuenta que en la mayoría de los casos las escuelas han reabierto junto con la implementación de varias medidas y algunas de las primeras investigaciones revisadas se recogieron en el contexto de reaperturas escolares relativamente limitadas. 

Fuente: https://www.unicef.org/mexico/historias/las-escuelas-primero