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HACIA LA NUEVA ESCUELA MEXICANA

Escuela mexicana; La Guía Santillana

Muchos mexicanos estamos conscientes de que el futuro de nuestro país está en la educación de niños, jóvenes y adultos, la cual debe ser asumida e interpretada como una formación integral, sustentada en el artículo tercero constitucional, que ha regido por varios años el camino a seguir en el desarrollo de las capacidades del ser humano.

A partir de 2011 se ha generado una serie de transformaciones curriculares en los planes y programas de estudio de educación básica, en los cuales era fundamental e indispensable señalar “aprendizajes esperados” para la consolidación de las capacidades de las diferentes esferas para el aprendizaje, como lo señala Benjamín Bloom: cognitiva, afectiva y psicomotriz.

Estas categorías se vieron más implícitamente señaladas en los componentes curriculares implementados en los planes y programas de estudio 2017, en los cuales se intenta fortalecer al individuo mediante una formación experiencial y poniendo énfasis en la educación socioemocional. Se pretende que los alumnos logren un aprendizaje no solamente a través del conocimiento, sino de los contextos a los cuales pertenecen, que pongan en acción sus saberes previos con una diversidad de estrategias que los lleven a vivenciar y experienciar lo aprendido y que aborden de diversas maneras los pilares de la educación saber saber, saber hacer, saber ser y saber convivir.

Actualmente, a nivel gubernamental se ha venido reflexionando sobre los fundamentos psicopedagógicos y el abordaje de la educación a través de los aprendizajes esperados aplicados en el aula. En estos análisis se han encontrando algunos elementos que no fortalecen el aprendizaje de los alumnos, como la sobrecarga de contenidos, la desatención a la diversidad social, cultural, étnica y lingüística, la falta de capacitación de los docentes, y otros factores que no contribuyen a la formación de los alumnos.

Dadas estas circunstancias, el actual gobierno, a través de la SEP, inicia un proceso de transformación con la implementación de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), la cual estará fundamentada en un enfoque democrático, humanista, nacional, equitativo, integral, intercultural y de excelencia y tendrá como puntos clave la obligatoriedad desde la educación inicial hasta la educación superior, será universal e inclusiva, pondrá atención en la dignidad de las personas y fortalecerá la mejora continua del proceso enseñanza-aprendizaje.

Dentro del proceso de transición curricular, en los planes y programas de estudio se pondrá especial interés en el abordaje de aprendizajes que atiendan aspectos de género, matemáticas, lectura, escritura y literacidad, a fin de promover niños y docentes que se desarrollen en la inclusión, la diversidad, la autonomía, el respeto, la interculturalidad y la igualdad sustantiva, y se trabajará con mayor énfasis en asignaturas como historia, geografía, civismo, filosofía, tecnología, innovación, lenguas indígenas mexicanas, lenguas extranjeras, educación física, deporte, artes, promoción de estilos de vida saludables, educación sexual reproductiva y cuidado del medioambiente.

La NEM es un proceso que dio inicio el 15 de mayo de 2019 y se aplicará en toda la educación básica a partir del ciclo escolar 2022-2023. En el transcurso de este tiempo se realizará una serie de acciones que fluirán de manera gradual y permitirán alcanzar los objetivos que pretenden fortalecer a todos los integrantes de la comunidad educativa.

Los ciudadanos del siglo XXI debemos ser individuos equilibrados en todos nuestros ámbitos, desenvolvernos en una educación de calidad donde prevalezcan los valores, la no violencia, el acceso a las mismas oportunidades y, sobre todo, donde la plenitud personal y profesional sea lo imperioso de nuestro ser.

Mtra. Irma Cortés López